
Siempre que se discuten sobre temas sociales, sin lugar a duda, se toca el tema educación.
Para muchos, la educación, es la causante de todos los problemas de la sociedad, y al mismo tiempo, es quien puede propiciar un cambio positivo en la misma.
¿Quién es culpable de la inseguridad? La educación,
¿Cuál es la causa del consumo de drogas? Falta de educación.
¿Por qué se perdió la cultura del trabajo? Por la educación
¿De qué manera combatimos la ola de inseguridad? Con Educación
¿Cómo podemos tener políticos honestos, y que no exista la corrupción? Impartiendo una buena educación.
¿Cómo frenamos el consumo de drogas? Idem anteriores.
Cuestionamientos de este tipo, podemos encontrar por cientos, y las respuestas son siempre muy similares.
Entonces, la educación es importante para el desarrollo de una sociedad, o al menos así lo creemos la mayor cantidad de personas.
Ahora bien, ¿Cuál es el contexto donde estamos llevando a cabo la tarea educativa? ¿Es el adecuado?
Todos estamos de acuerdo en que la sociedad esta en crisis, y que por consecuencia, esa crisis se traslada a las instituciones de la misma. Y la Escuela no podía estar ajena a ello.
Aulas súper pobladas de alumnos, en ocasiones (cada vez mas frecuentes) con niños de mucha diferencia de edad, con problemas graves de conducta, en donde no se respeta al docente ni como autoridad ni como ser humano, situaciones de violencia y una política asistencialista que con la bandera de contener al los niños, convierte a las escuelas en depósitos de personas con innumerables problemas, para los cuales la Escuela no fue preparada ni pensada.
En esta realidad, son los docentes, que se convierte en victimas de maltratos de todos tipos y provenientes de diversos ámbitos. Porque además de ser maltratados por sus alumnos, son maltratos por los padres de los mismos y por el mismo sistema educativo que centrando su visión en el niño desamparado y victima de los males sociales, pierde de vista la función especifica del maestro, sus derechos y responsabilidades.
Bajo esta situación, todos los días me pregunto ¿Qué precio tiene la educación? Y encuentro también muchos caminos para llegar a una respuesta.
Si busco la respuesta por lo que se les paga a los maestros por el servicio prestado, indudablemente el precio es muy bajo, pues tienen que ser muchas veces mamá, papá, enfermero, cocinero todo al mismo precio, un salario asqueroso con el cual es indispensable buscar una actividad extra para poder vivir. En cambio si pienso a la educación como medio de transformación social, pilar fundamental de un país, transmisora y creadora de cultura, entonces su valor es infinitamente mayor, tanto hasta el punto de no tener precio.
Es en algún punto como estar entre la nada y la eternidad, la educación no vale nada y si tenemos en cuenta la situación actual, los abusos y maltratos que recibe un docente a cambio de su triste haber, es muy lógico que cada vez menos personas elijan dicha profesión. Pero si tomamos consciencia de lo importante de la tarea educativa, que es fuente de conocimientos, transmisora y creadora de cultura y que a través de ella podemos intentar construir un mundo mejor, más justo, más humano, entonces nos damos cuenta que vale la pena intentarlo, que quienes se embarcan en la tarea de educar están siendo aventureros, soñadores que creen que aún podemos ser mejores y aunque que no están seguros de lograrlo, se encuentran convencidos que es imposible no intentarlo.
A todos los Maestros, felicitaciones por la increíble tarea que están llevando a cabo, por las ganas y la paciencia que ponen todos los días, porque aún se animan a creer que un mundo mejor es posible. Y sobre todo, GRACIAS, gracias por educar a nuestros hijos, a los hijos de nuestra Patria, quienes son el futuro de la Nación.
Para muchos, la educación, es la causante de todos los problemas de la sociedad, y al mismo tiempo, es quien puede propiciar un cambio positivo en la misma.
¿Quién es culpable de la inseguridad? La educación,
¿Cuál es la causa del consumo de drogas? Falta de educación.
¿Por qué se perdió la cultura del trabajo? Por la educación
¿De qué manera combatimos la ola de inseguridad? Con Educación
¿Cómo podemos tener políticos honestos, y que no exista la corrupción? Impartiendo una buena educación.
¿Cómo frenamos el consumo de drogas? Idem anteriores.
Cuestionamientos de este tipo, podemos encontrar por cientos, y las respuestas son siempre muy similares.
Entonces, la educación es importante para el desarrollo de una sociedad, o al menos así lo creemos la mayor cantidad de personas.
Ahora bien, ¿Cuál es el contexto donde estamos llevando a cabo la tarea educativa? ¿Es el adecuado?
Todos estamos de acuerdo en que la sociedad esta en crisis, y que por consecuencia, esa crisis se traslada a las instituciones de la misma. Y la Escuela no podía estar ajena a ello.
Aulas súper pobladas de alumnos, en ocasiones (cada vez mas frecuentes) con niños de mucha diferencia de edad, con problemas graves de conducta, en donde no se respeta al docente ni como autoridad ni como ser humano, situaciones de violencia y una política asistencialista que con la bandera de contener al los niños, convierte a las escuelas en depósitos de personas con innumerables problemas, para los cuales la Escuela no fue preparada ni pensada.
En esta realidad, son los docentes, que se convierte en victimas de maltratos de todos tipos y provenientes de diversos ámbitos. Porque además de ser maltratados por sus alumnos, son maltratos por los padres de los mismos y por el mismo sistema educativo que centrando su visión en el niño desamparado y victima de los males sociales, pierde de vista la función especifica del maestro, sus derechos y responsabilidades.
Bajo esta situación, todos los días me pregunto ¿Qué precio tiene la educación? Y encuentro también muchos caminos para llegar a una respuesta.
Si busco la respuesta por lo que se les paga a los maestros por el servicio prestado, indudablemente el precio es muy bajo, pues tienen que ser muchas veces mamá, papá, enfermero, cocinero todo al mismo precio, un salario asqueroso con el cual es indispensable buscar una actividad extra para poder vivir. En cambio si pienso a la educación como medio de transformación social, pilar fundamental de un país, transmisora y creadora de cultura, entonces su valor es infinitamente mayor, tanto hasta el punto de no tener precio.
Es en algún punto como estar entre la nada y la eternidad, la educación no vale nada y si tenemos en cuenta la situación actual, los abusos y maltratos que recibe un docente a cambio de su triste haber, es muy lógico que cada vez menos personas elijan dicha profesión. Pero si tomamos consciencia de lo importante de la tarea educativa, que es fuente de conocimientos, transmisora y creadora de cultura y que a través de ella podemos intentar construir un mundo mejor, más justo, más humano, entonces nos damos cuenta que vale la pena intentarlo, que quienes se embarcan en la tarea de educar están siendo aventureros, soñadores que creen que aún podemos ser mejores y aunque que no están seguros de lograrlo, se encuentran convencidos que es imposible no intentarlo.
A todos los Maestros, felicitaciones por la increíble tarea que están llevando a cabo, por las ganas y la paciencia que ponen todos los días, porque aún se animan a creer que un mundo mejor es posible. Y sobre todo, GRACIAS, gracias por educar a nuestros hijos, a los hijos de nuestra Patria, quienes son el futuro de la Nación.

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